Cuidados en el Paciente Postrado

Cuidados en el Paciente Postrado

En mis años de experiencia como profesional en el área de salud, he podido comprobar, que uno de los mayores miedos en el adulto de mediana edad, es perder la capacidad de ser autovalente en algún momento de su vida.

Dicha capacidad, puede verse afectada por diferentes motivos, dentro de estos la pérdida de la movilidad, lo que obliga muchas veces a permanecer en un estado de “postración” ya sea de forma transitoria o permanente, como es en el caso del paciente con Alzheimer en etapa avanzada. Esta condición deteriora de manera significativa la calidad de vida de estos pacientes.

Existen múltiples complicaciones en el paciente postrado, de las cuales mencionaremos algunas:

  • Complicaciones respiratorias
  • Trastorno de la deglución (tragar)
  • Disminución de la musculatura
  • Pérdida de la movilidad articular
  • Úlceras por presión, esta última que revisaremos a continuación.

Úlceras por presión:

Es la pérdida de la integridad de la piel, conocidas también como “escaras”, provocadas por la falta de circulación sanguínea en alguna región del cuerpo, al permanecer el paciente en la misma posición, en donde la piel queda comprimida entre el colchón y la prominencia ósea (hueso), ocurriendo muerte del tejido, que finalmente se desprende presentándose una herida.

Existen zonas del cuerpo que son más propensas a formar estas úlceras:

  • Detrás de la cabeza (occipucio)
  • Parte alta de espalda (omóplatos)
  • Sacro (área entre los glúteos)
  • Cadera
  • Codos
  • Parte posterior de las rodillas
  • Talones

Dentro de las principales acciones en la prevención de estas lesiones, es evitar el reposo prolongado en la misma posición, favoreciendo la movilidad. Es importante tomar en cuenta estas acciones:

  • Cambiar de posición cada 2 horas. Si se usa colchón antiescaras de igual forma se debe realizar el cambio de posición.
  • Si es posible sentar al paciente al momento de alimentarlo.
  • Mantener una dieta adecuada a la condición general del paciente, ya que es primordial contar con los nutrientes necesarios para prevenir estas lesiones Puede buscar ayuda con un nutricionista.
  • Hidratarlo bebiendo líquidos, de preferencia agua pura o jugos naturales (consultar a médico cantidad en pacientes diabéticos o con insuficiencia renal).
  • Hidratación de la piel sana con lociones hipoalergenicas.
  • Se debe inpeccionar de forma diaria la piel del paciente, prestando atención a cualquier cambio de coloración o descamación excesiva de alguna zona del cuerpo.
  • Si no se cuenta con un kinesiólogo, puede realizar ejercicios en cama, moviendo las piernas imitando la caminata, extender y flectar brazos, jugar con pelotita anti estrés, lo importante es evitar la rigidez articular.
  • Realizar baño de manera frecuente, utilizando de preferencia jabones con Ph neutro, evitando resequedad en la piel. Secar bien la piel después del baño, en especial en los pliegues del cuerpo.
  • Prestar atención al momento de hacer la cama, fijándose en dejar bien estirada la sábana inferior, evitando arrugas o cuerpos extraños que puedan dañar la piel.

Hoy en día existen dispositivos que ayudan a evitar las úlceras por presión, como son los colchones antiescaras, taloneras, almohadillas, parches protectores de la piel, etc. si se utilizan, de todas formas NO debe obviarse los cambios de posición.

Si el paciente presenta un daño en la piel, como enrojecimiento o ampolla, se debe prestar más cuidado ya que esto puede ser el inicio del desarrollo de una úlcera. Lo importante es mantener la higiene, evitando infecciones y continuar con todos los cuidados antes mencionados. Se sugiere avisar a médico tratante ó a cualquier otro integrante del equipo de salud, sobre lesiones que pudiese presentar el paciente.

Actualmente en nuestro país, existe el Programa de Atención a Pacientes Postrados, que consiste en la atención de enfermería integral, que incluye visitas y atención médica domiciliaria. Para acceder a este programa, deben ser pacientes beneficiarios de FONASA, usuarios que se encuentren inscritos en el centro de salud correspondiente a su domicilio y que cumplan con la condición de dependencia o postración. Si cumple con estos requisitos acérquese al centro de salud más cercano. Si el paciente pertenece a isapres, F.F.A.A. o particular, es importante informar al médico tratante, si sospecha de alguna úlcera. Existes centros de salud privado que cuentan con el servicio de curaciones, lo importante es dejar en manos de profesionales, el tratamiento de estas lesiones, para evitar mayores complicaciones en la salud del paciente.

Para finalizar es importante destacar, que es mejor “prevenir que curar”, ya que una úlcera por presión es de alto impacto para la calidad de vida del paciente y sus familiares, pudiendo complicar aún más la enfermedad de base. El tratamiento para este tipo de heridas, son de alto costo económico y su recuperación de largo tiempo

 

Priscila Herrera Carvallo
Enfermera Universitaria
Email: pherreracarvallo@gmail.com

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